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    domingo, 2 de diciembre de 2012

    Cómo acabar con el cine 3D en poco tiempo

    Vaya por delante que soy de la opinión de que todas las innovaciones merecen toda mi atención.

    Pero también debo decir que en asuntos de cine no vale todo a cambio de rentabilidad.

    El cine 3D tiene, indudablemente, su espacio. A pesar de la incomodidad de las gafas y, si me apurais, del infame sangrado con el precio de la entrada.

    Pero no con cualquier película, por favor.

    Con el deseo de sacar rentabilidad a los equipos de proyección 3D la industria está en plan vale todo. Y así, se sacan películas en versión digital y también 3D concediéndole a estas últimas los mejores horarios para ver si la gente pica.

    Posiblemente hay películas a las que les queda bien el 3D. Por ejemplo: Avatar en 3D está bien.

    Pero "La vida de Pi" en 3D es una mierda.

    ¿Qué gana esa película con el 3D? ¿Ver una escena de dos personas dialogando como si fuera una postal barata?

    Fuera de 2 o 3 escenas posiblemente hechas con la intención de lucir el 3D todo lo demás es totalmente absurdo.

    Con ese criterio la gente terminará aborreciendo el 3D y no me extrañará nada.

    Perderemos todos, los espectadores y, desde luego, los empresarios que se comerán las uñas viendo como las sesiones en 3D menguan en aceptación rápidamente.

    Sinceramente, hay pocas películas que ganen con el 3D.

    Y "La vida de Pi" es una de las que pierden muchísimo.

    Por favor, no hagais con cualquier película una versión en 3D solo porque querrais vender más entradas.

    Terminareis consiguiendo que odiemos el cine por caro, incómodo y empalagoso.

    Y ya que la he citado,  para que esta entrada no sea solo un artículo-protesta...

    La vida de Pi, cómo se hizo.


    2 comentarios:

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